Contar historias es lo que mejor sabe hacer Enrique Rodríguez Escudero, periodista con 35 años de experiencia. A lo largo de su carrera, Enrique ha retratado con su excelente pluma la realidad nacional en los medios de comunicación donde se ha desempeñado, como redactor en los inicios de su carrera, y posteriormente como editor.
Ahora, toda esa experiencia periodística se ve reflejada en su más reciente producción literaria “Cuentos de Playa”, un libro donde narra historias que escuchó en su querido barrio en Playa Rímac, una urbanización asentada cerca de la avenida Elmer Faucett, en el Callao.

“Playa Rímac empezó siendo una invasión. Las invasiones se dieron en los años 60, donde la población buscaba un lugar para vivir. La que llega a la invasión es mi abuela. Ella llama a su único hijo, mi papá, y ahí llegamos a vivir, donde todo era piedras, tierra y había que luchar. Las luchas por la ocupación del terreno siempre han existido, contra las autoridades, como contra la misma gente que invadía los terrenos. Yo llegué ahí a los 7 años”, recuerda Enrique.
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Sobre el origen de los cuentos que conforman su más reciente libro, él explica que en cada historia busca dar a conocer la voz de la gente. “Lo que yo trato de transmitir (en los cuentos) es la voz de esas personas, la vida de esas personas que tienen que luchar para que no les quiten un terreno, para que no les roben a sus hijos, porque eso ocurría. La historia de la desaparición de los niños es común hoy en día”.
Como en el cuento “Después de la diez”, que además de dar inicio al libro que agrupa cinco cuentos, narra la historia de Ana Magdalena, quien se sienta todas las tardes en la puerta de su casa esperando ver pasar de nuevo a la mujer que, hace 25 años, le arrebató a su hermanito.
Enrique revela que sus cuentos llevaban escritos al menos unos 30 años. “Escribía y corregía hasta quedar contento con las historias y con la forma en que están escritas”. ¿Y cómo te animaste a publicarlos?, le preguntamos. Respondió, “ya había que ponerle fin a eso, porque no siempre voy a estar corrigiendo, ya era hora de publicar”, confiesa como quien cuenta su pecado más culposo.
Si bien los hechos que se narran en “Cuentos de Playa” ocurrieron hace más de 60 años, son situaciones que lamentablemente aún suceden hoy en día, como el abuso infantil que se narra “En el viejo vagón”, un trágico juego de la ruleta rusa en “Encuentro fatal” o un crimen en “La Piedra”.
“A diferencia de los cuentos para niños donde siempre trato de imprimir un mensaje, en estos ‘Cuentos de Playa’ narro un modo de vida, donde prima la solidaridad; pero también se ve la ausencia de la autoridad y los pobladores de Playa Rímac tienen que salir adelante con sus fuerzas, a su manera y como puedan”, detalla.
Enrique se despide con la promesa de seguir escribiendo y contando historias. “Yo me he desempeñado en el periodismo la mayor cantidad de años. Nací para escribir. Vivimos y bebemos el periodismo, que nos enseña a trabajar con la realidad, a ser veraces. Y eso está hoy en cada cuento. Los personajes los voy creando en base a esa realidad, y cualquiera puede decir, oye este personaje se parece mucho a mi vecino o a mi vecina o alguien que conocemos del barrio. Así es el periodismo, es lo que me ha dado, escribir sobre lo que uno ve, sobre lo que uno conoce; y escribo cuentos porque creo que tengo algo que decir y tengo que dar a conocer un mundo que alguna gente quizá no conoce”, finaliza.




