Luego de tres citaciones frustradas, Clarisa Delgado, hermana de la asesinada cantante Alicia Delgado se presentó ante el Poder Judicial para declarar por el crimen y reveló que semanas antes de la muerte de la interprete de Cáncer de Amor, ésta sufrió constantes amenazas por parte de una persona que se identificó como jefe de una banda de secuestradores.
Durante su relato de cinco horas ante el juez Víctor Enríquez Sumerinde, Clarisa detalló que las advertencias eran dirigidas hacia su único hijo, Junior Rubén Retuerto Delgado, y la madre de la cantante, Santa Victoria Hilario Lizandro, de quienes incluso el autor de las amenazas detallaba actividades diarias.
La menor de las Delgado también indicó que su hermana vivía con el continuo temor de un atentado mucho antes de la contratación de Pedro César Mamanchura, supuesto autor material del asesinato, como chofer personal.
Esta versión dada por Clarisa ha causado mucha sorpresa entre los familiares y allegados de Alicia Delgado, porque un día antes Junior Delgado, hijo de Alicia, también declaró que las amenazas se habrían realizado desde un penal.
En este contexto nuevamente saltó a la palestra el nombre de Gaudy Martel Calderón, hijastra de Alicia Delgado y testigo clave, a quien la policía vinculó con el secuestro de su ex pareja Edwin Pedro Meza Pascual, ocurrido el 07 de enero de 2006, y al rankeado secuestrador Jesús Manuel Francia Pesaje, el Negro Francia, detenido actualmente en el penal Piedras Gordas.
Hace dos años, a Francia Pesaje se le encontró el celular de Gaudy entre sus pertenencias y fue acusado de dirigir desde prisión el plagio del comerciante Edwin Meza.
Por otro lado, Clarisa Delgado indicó que nunca limpió el cuchillo con el que se asesinó a Alicia Delgado, versión dada por el músico Miguel Salas ante la policía. Por el contrario, refirió que cuando llegó al departamento de la intérprete, un día después del crimen, encontró todo en orden, no ingresó al cuarto donde yacía muerta su familiar y no visualizó restos de sangre.
Culminada la diligencia, pasadas las dos de la tarde, Clarisa se retiró acompañada de su abogado y de una sobrina suya. Públicamente y vociferante pidió justicia para su hermana y para la familia Delgado. De los cuestionamientos sobre su accionar luego del homicidio no quiso referirse.
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