Pago de sangre a la Pachamama
Pago de sangre a la Pachamama

Son aproximadamente las seis de la mañana en una lejana pampa de la provincia de Canas, en Cusco, y los primeros combatientes del antiguo ritual denominado Chiaraje van llegando al lugar de concentración, un viento frío y desafiante sopla en las alturas, estamos aproximadamente a 4,500 msnm y la Pachamama se alista para ser ofrendada con la sangre de los últimos guerrreros incas.

Ritual. El Chiaraje es una batalla ritual que se lleva año a año el 20 de enero en el paraje del mismo nombre, donde se concentran cientos de pobladores de los distritos de Checca, Quehue y Langui, quienes se enfrentan en un combate a muerte, en tributo a la Pachamama.

Todo comienza temprano por la mañana, cuando los pinkullos (flautas andinas) rompen el silencio en las inmediaciones de la pampa, le siguen de cerca los charangos y guitarras, cuyas melodías llaman a armarse de valor a los combatientes, quienes comienzan la primera parte de la batalla a las 11:00 horas aproximadamente.

La caballería de ambos bandos inicia el combate y se acercan poco a poco hacia el medio del campo de pelea, la infantería recorre a pie sigilosamente, hasta que se lanza la primera piedra y el combate da inicio; hondazos y huaracazos se escuchan a los lejos, una lluvia de piedras surca por el cielo, algunas se estrellan contra los combatientes y ya se ven a los primeros heridos.

Pago con sangre. Generalmente los más jóvenes son quienes se acercan más al enemigo, en una lucha casi de cuerpo a cuerpo, generalmente hay muchas bajas, inclusive mortales, como se vio este año.

Luego de este combate viene el descanso, los equipos se repliegan y los heridos son atendidos por sus mujeres en las carpas instaladas a un lado de la pampa. Ahí la comida y bebida es abundante, los vasos de chicha, cañazo y cerveza pasan de mano en mano.

A las 15:00 horas los bandos entran de nuevo a la lid. La lucha se torna más atrevida, muchos guerreros blanden sus huaracas amarradas con partes metálicas por el aire, causando heridas realmente graves en sus oponentes. Este año tres comuneros resultaron malheridos y el poblador Daniel Huayta Ccoa (29) falleció producto de una lesión severa en la cabeza.

Una vez enterados del hecho los dos bandos celebran, no la muerte, sino más bien la vida, las costumbres que les ha tocado vivir y que desarrollan religiosamente año tras año, pese al frío, a la lejanía de la zona y a los peligros inherentes de enfrentarse violentamente. Todo en pos de agradarle a la Pachamama, para que así depare un año agrícola bueno y fértil, cosa que ocurrirá este año, según los comuneros, porque la tierra ha sido bendecida con sangre.