Que miedo
Que miedo

La joven Rosario Ponce López (24), quien fue la última en ver con vida a su compañero Ciro Castillo-Rojo (27), cuando estaban perdidos en el valle del Colca, en Arequipa, demuestra un manejo inmaduro de sus impulsos, poca tolerancia a la frustración y tiende a conductas temerarias y de riesgo.
Estas son las conclusiones del informe psiquiátrico que se le practicó a la joven Rosario, a pedido de la Fiscalía Provincial de Chivay, que investiga este caso, y en el que, además, se menciona que tiene reacción al estrés agudo con síntomas disociativos en remisión, personalidad inmadura, con rasgos inestables e histriónicos, y que es emocionalmente distante.
Igualmente, se concluye que la joven tiene el pensamiento organizado, orientada en el tiempo, espacio, persona y situación, pero que también tiende a la fantasía.
Al respecto, el psicólogo Manuel Saravia Oliver, director del Instituto Guestalt de Lima, sostiene que a través del informe se infiere que la joven es 'potencialmente' propensa a tener una mala reacción frente a situaciones de estrés agudo, como podría ser una fuerte discusión.
Esto refuerza la hipotésis de que la joven podría estar implicada en la desaparición de su pareja Ciro Castillo-Rojo, con quien -según la propia estudiante-tuvo una fuerte discusión poco antes de perderse en el Colca.
El especialista manifestó que al ser una persona impulsiva, inestable, que reacciona al estrés agudo, es posible que 'pueda reaccionar de mala manera frente a una situación de dificultad, de pelea, por ejemplo', e incluso cometer un crimen producto de un arrebato.
'Ella puede desconectarse momentáneamente de sí misma, de sus sentimientos, de sus emociones, de la realidad, y descargar toda su violencia, pero no quiere decir que sea planificado', declaró el psicólogo.
Aseveró que al tener una personalidad poco afectiva, como señala el informe, es posible que no sea expresiva, poco sensible; pero debido a sus rasgos 'histriónicos' tiende a actuar, a exagerar, mostrándose como una persona sensible, que sufre.
En su opinión, Rosario demuestra ser fantasiosa cuando hace elucubraciones sobre lo que habría pasado con el joven Ciro, al decir que estaría vivo, que se habría encontrado con algún poblador, como menciona en parte de sus declaraciones a los peritos, y podría ser una forma de escape o de protección frente a las sospechas que existen sobre su responsabilidad en la desaparición del joven Castillo-Rojo.