Dos mujeres pueden tener las mismas semanas de embarazo y necesitar una alimentación diferente, según su estado nutricional al inicio de la gestación.
Si la mujer inicia el embarazo con bajo peso, necesita un aporte suficiente de energía y proteínas, además de una ganancia de peso adecuada (hasta 18 kg). Si también tiene anemia, requiere evaluar su causa, aumentar el consumo de alimentos ricos en hierro y recibir tratamiento.
Con un peso saludable al inicio de la gestación, el objetivo es cubrir las mayores necesidades nutricionales y acompañar una ganancia de peso progresiva (9 kg en promedio).
En caso de exceso de peso, se recomienda cuidar la calidad de la alimentación y controlar la ganancia de peso (de 5 a 7 kg), sin recurrir a dietas para adelgazar. Recuerda, durante el embarazo no es necesario comer por dos, ya que la alimentación debe responder a las necesidades de cada mujer y su bebé.




