Estudios como los realizados por la Harvard T.H. Chan School of Public Health, han demostrado que cinco hábitos como no fumar y mantener un peso adecuado, junto con realizar actividad física regular, seguir una alimentación equilibrada y evitar el consumo de alcohol, pueden añadir entre 10 y 14 años de vida. En mujeres, el impacto puede alcanzar hasta 14 años adicionales y, en hombres, alrededor de 12.
Sin embargo, no se trata solo de vivir más, sino de vivir mejor, ya que estos años extra suelen estar libres de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, la enfermedad cardiovascular o algunos tipos de cáncer. Esto se explica porque dichos hábitos reducen la inflamación, mejoran la sensibilidad a la insulina y protegen el sistema vascular.
Además, la buena noticia es que nunca es tarde, de modo que incluso pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden traducirse en años de vida ganados.




