La manteca vegetal aparece en las etiquetas de galletas, pasteles y otros productos. Aunque su presencia puede generar dudas, no todas son iguales ni tienen el mismo efecto en la salud.

Algunas se elaboran con grasas parcialmente hidrogenadas, que pueden contener grasas trans perjudiciales para el corazón. Otras no contienen estas grasas, pero pueden aportar cantidades importantes de grasas saturadas.

Al revisar la etiqueta, fíjate en la lista de ingredientes y en las cantidades de grasas saturadas y trans. También importa cuánto consumes y con qué frecuencia.

No descartaría automáticamente un alimento por contener manteca vegetal, pero tampoco la elegiría como grasa de uso habitual.

Mi consejo es evaluar el alimento en su conjunto, considerar el tamaño de la porción y la frecuencia de consumo, en lugar de juzgarlo por un solo ingrediente.