Si compras yogur para cuidar tu microbiota intestinal, no te quedes solo con lo que promete el envase. Hay detalles que debes revisar antes de elegirlo.

Por ejemplo, la frase “con cultivos vivos” no garantiza que contenga probióticos. Para recibir esa denominación, los microorganismos deben haber demostrado beneficios para la salud.

Al leer la etiqueta, busca el nombre de las bacterias, como Bifidobacterium o Lactobacillus, idealmente con su cepa identificada. Revisa también la cantidad de microorganismos vivos, expresada en UFC (unidades formadoras de colonias), y verifica que esté garantizada hasta la fecha de vencimiento.

No pierdas de vista el azúcar añadido. Algunos yogures contienen cantidades elevadas, por lo que es importante revisar la lista de ingredientes. Además, los tratamientos térmicos posteriores a la fermentación pueden eliminar los cultivos vivos.

Antes de pagar más por un yogur que se anuncia como “probiótico”, fíjate en lo que realmente ofrece.