El presidente Rodrigo Paz promulgó ayer una ley que el Congreso emitió en tiempo récord para declarar el estado de excepción y desde hoy podría ordenar que las Fuerzas Armadas enfrenten a los manifestantes que bloquean vías y protestan en las calles para exigir su renuncia.
Eso sucede cuando el presidente Rodrigo Paz llamó por última vez a dialogar a los dirigentes de las movilizaciones, caso contrario les aplicará “la ley”, en otros términos, denuncias y el accionar de las tropas que está autorizado a emplear gracias al aval de los congresistas.
El estado de excepción permite restringir algunas libertades para frenar protestas de obreros, mineros y campesinos.
Opción militar
Trascendió que la opción militar estaría aprobada y solo se evalúa desde cuándo y el alcance de la presencia de soldados, al fracasar el llamado al diálogo de Paz para que se levante la protesta que lleva tres semanas y en las últimas horas elevó de 62 a 150 los puntos de obstrucción vial, afectando de manera drástica a los departamentos de Chuquisaca, Oruro y La Paz.
Mientras circulan videos de civiles armados que advierten responderán si los militares reprimen a los manifestantes, el dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Eduardo Ferrufino, rechazó las mesas de diálogo impulsadas por el Gobierno, advirtió que un eventual estado de excepción “solo empeorará” la crisis y ratificó las movilizaciones hasta lograr la renuncia de Rodrigo Paz.
Crisis
Bolivia está paralizada por el paro del transporte y la escasez combustible, mientras suben los precios de los alimentos debido a los bloqueos de sus carreteras.
Ayer, además de enfrentamientos entre ciudadanos y policías en La Paz, la ciudad fue tomada por cientos de integrantes de la Confederación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa, quienes advirtieron que lucharán hasta que Paz deje la Presidencia.




