Con estrategias diferentes, el opositor ultraderechista Flávio Bolsonaro (Partido Liberal) y el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores) buscan captar votos de cara a la segunda vuelta electoral de la elección presidencial en Brasil del próximo domingo 25 de octubre.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, apuesta a los debates televisivos, a la incorporación de nuevos aliados políticos y a una agenda centrada en la economía y el empleo.
Debate
La estrategia de Flávio Bolsonaro le permite llevar la discusión a un terreno en el que podrá confrontar directamente con el presidente.
Bolsonaro aseguró que participará en debates televisivos y recordó que buscó confrontar a Lula durante la primera vuelta.
Aliados
En paralelo, Bolsonaro comenzó a ampliar su red política y agradeció públicamente el respaldo del gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, del partido Novo, y mantuvo contactos con dirigentes de Republicanos y Podemos.
También se reunió con Tarcísio de Freitas, gobernador reelegido de São Paulo y una de las figuras de mayor peso dentro del espacio conservador.
Ataca
En cambio, Lula endurece su discurso y presenta una eventual victoria de Bolsonaro como una amenaza para programas sociales y políticas públicas.
El objetivo es aumentar el rechazo hacia Bolsonaro y vincularlo con decisiones del gobierno de su padre.
Se recuerda la promesa de Bolsonaro de realizar un “tesouraço” o reducción drástica del gasto público y los recortes durante la administración de su padre en medicamentos, vivienda, atención médica, alimentación escolar y prevención de desastres.
“Cuando uno de los Bolsonaro habla de recortes, es necesario recordar para no repetir”, afirma material de campaña de Lula.




