Un vuelo de la aerolínea Flydubai con cerca de 180 pasajeros, en su mayoría israelíes, perdió ayer cinco mil de metros de altura en dos segundos y llegó a entrar brevemente en picada, cuando el copiloto apuñaló al piloto e intentó estrellar el avión.
Pasajeros y miembros de la tripulación lograron reducir al piloto señalado como agresor antes de que la aeronave aterrizara de emergencia en Arabia Saudita.
Israel investiga si se trató de un intento de atentado contra israelíes o de un intento de suicidio. El copiloto es interrogado.
Caída en picada
El vuelo FZ1073, del Boeing 737 Max que había despegado de Dubai rumbo a Tel Aviv, volaba a 34,000 pies de altura cuando comenzó un brusco descenso cerca de la frontera entre Arabia Saudita y Jordania.
En menos de dos minutos perdió aproximadamente la mitad de su altitud y atravesó luego varios minutos de vuelo errático antes de estabilizarse.
Ataque sangriento
“Uno de los pilotos apuñaló al otro y, aparentemente, intentó estrellar el avión con todos sus pasajeros a bordo”, reveló el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
El diario israelí The Jerusalem Post, que citó a un funcionario local, informó que el copiloto, de origen omaní, apuñaló al capitán e intentó tomar el control de la aeronave. Según esa versión, otros tripulantes y pasajeros israelíes intervinieron para reducirlo.
Dos pilotos
A bordo viajaban, además, otros dos pilotos de Flydubai, por lo que había cuatro pilotos en total en el avión. Su presencia, como retenes para un viaje de vuelta si demoraba mucho el vuelo inicial, no respondía a ninguna alerta de seguridad previa y terminó siendo clave durante la emergencia porque ellos condujeron al avión al aeropuerto de Tabuk.




