Al peligrar su “escudo” para proteger a sus bases militares en Medio Oriente por la escasez de misiles defensivos Patriot y temer lanzar una ofensiva terrestre en suelo iraní, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca cómo acabar con la guerra con Irán, la paz, aunque sin lograr sus objetivos.
El analista político y de seguridad nacional de CNN, David Sanger, dijo que, a medida que la guerra entra en su sexto mes, Trump pretende cualquier manera de abrir el estrecho de Ormuz y con ello “declarar que ha ganado y marcharse”.
Irán seguirá con su programa nuclear y el régimen islámico se mantiene en el poder, pero liberar el tránsito petrolero por Ormuz bastaría para la paz.
¿Perciben debilidad?
“Los iraníes sin duda perciben que el presidente Trump quiere una salida a este conflicto. Que a Estados Unidos se le están acabando las municiones, las opciones y, fundamentalmente, la paciencia”, declaró Sanger.
Trump descartó un ataque terrestre que expondría a sus tropas a muchas bajas.
Informes de inteligencia indicar que Irán desea una guerra terrestre sobre un territorio que conoce.
Bases
Las reservas de misiles Patriot, para evitar el impacto de misiles iraníes, han caído en 65 % por la guerra con Irán, con lo que las bases de Washington e infraestructura de sus aliados en Medio Oriente están expuestos a ataques de Irán.
A ello se suma que Irán nombró como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional a Mohsen Rezaei, de línea dura y muy cercano al líder supremo Mojtaba Jamanei.
“Esto supone un endurecimiento”, comentó el académico Vali Nasr.
El tráfico en el estrecho de Ormuz “se debilitó más” el fin de semana, según la empresa de inteligencia marítima Kpler.




