Mientras Estados Unidos soporta una tormenta invernal que afecta a más 230 millones de personas, el presidente Donald Trump se dio tiempo para descartar su asistencia al Super Bowl en febrero y decir que está “en contra” del cantante Bad Bunny y del grupo Green Day, artistas encargados del espectáculo del medio tiempo.
“Estoy en contra de ellos. Creo que es una pésima elección. Lo único que hace es sembrar odio. Terrible”, dijo Trump en una entrevista publicada ayer.
Sin embargo, afirmó que ellos no son la razón por la que no asistirá al partido el próximo 8 de febrero en California. “Está demasiado lejos”, comentó.
CRÍTICOS. El puertorriqueño Bad Bunny ha sido abiertamente crítico con Trump, por sus políticas antiinmigrantes, al igual que el vocalista de Green Day, Billie Joe Armstrong, quien expresó su apoyo a los manifestantes en Mineápolis.
Precisamente ayer mataron en esta ciudad a tiros a un hombre, en el segundo incidente en el marco de las redadas ordenadas por Trump. Hace dos semanas agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mataran a tiros a una mujer en su auto.
Mientras tanto, la ola invernal amenaza con causar extensos cortes de energía, interrupciones en el transporte y riesgos para la infraestructura.
Cerca de 10 mil vuelos han sido cancelados, la gente se ha quedado en su casa y mañana no abrirán los colegios en varios estados.




