A minutos de lanzarse hoy un devastador ataque contra Irán, que había autorizado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer que lo pospuso a pedido de sus aliados Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos.
Trump refirió que le solicitaron posponer ese ataque ya que “se están llevando a cabo negociaciones serias” y que, en su opinión, se podría alcanzar un acuerdo “muy aceptable para Estados Unidos”.
Todo listo
“Basándome en mi respeto a los líderes mencionados, he instruido al secretario de Guerra, Pete Hegseth, al jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Daniel Caine, y a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, que NO llevemos a cabo el ataque programado contra Irán mañana”, indicó en su red social Truth Social.
No obstante, advirtió de que ha ordenado a los mandos militares estar “preparados para un ataque a gran escala contra Irán, en cualquier momento, en caso de que no se alcance un acuerdo aceptable”.
Listos
Eso se dio cuando militares de EE.UU. e Israel estaban listo para lanzar demoledores ataques sobre Irán, ante el rechazo de Teherán a renunciar a su programa nuclear, sus reservas de uranio y sus misiles de largo alcance.
Una docena de aviones de carga estadounidenses entregaron ayer municiones y armas a Israel, y con ello sus sistemas de defensa y ataque ya cuentan con existencias de bombas y misiles para una larga campaña militar.
Irán instó a EE.UU. a “poner fin al bloqueo” del estrecho de Ormuz, antes de que el mar de Omán sea “su cementerio”.




