Estados Unidos no se cansa de atacar a Irán, mientras la república islámica resiste, contrataca y espera bombardeo a su instalación subterránea nuclear “Pickaxe Mountain”.
Estados Unidos no se cansa de atacar a Irán, mientras la república islámica resiste, contrataca y espera bombardeo a su instalación subterránea nuclear “Pickaxe Mountain”.

La guerra ya es abierta entre Estados Unidos (EE.UU.) e Irán con golpes de uno y otro lado en Medio Oriente, mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que “muy pronto” atacará “Pickaxe Mountain”, la instalación subterránea nuclear iraní “indestructible” para armas convencionales.

“Muy probablemente atacaremos esa zona bastante pronto. Y no hay nada que puedan hacer al respecto. (...) Si pensara que pueden hacer algo al respecto, jamás lo diría. Pero atacaremos esa zona muy pronto, y con gran contundencia”, advirtió Trump.

Armas nucleares

La fortificada “Pickaxe Mountain”, donde estarían protegidas centrifugadoras de material nuclear iraní, requeriría de armas nucleares tácticas o bombas de penetración profunda masivas para ser destruida, al estar bajo decenas de metros de roca de granito macizo.

Trump amenazó a Irán con “pagar muchas veces más” por las muertes de soldados estadounidenses, tras el fallecimiento de tres en Jordania e Irak.

Bajas gringas

El Pentágono admitió que cerca de un centenar de militares de EE.UU. han resultado heridos durante la respuesta de Irán, que ha bombardeado instalaciones militares estadounidenses en Kuwait, Catar, Baréin y Jordania.

Irán también confirmó que, mientras EE.UU. continúe atacando su territorio, mantendrá cerrado el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del crudo y gas que se comercia en el mundo, lo que llevó ayer a que el barril de petróleo supere los 90 dólares.

Israel está listo para sumarse a los ataques contra Irán; mientras el Congreso de EE.UU. busca poner fin a la guerra.