El ayatolá Alí Jamenei busca evitar sufrimiento a los iraníes, pero también los insta a luchar, con Dios de su lado, si Irán es atacado.
El ayatolá Alí Jamenei busca evitar sufrimiento a los iraníes, pero también los insta a luchar, con Dios de su lado, si Irán es atacado.

Ante un inminente ataque de Estados Unidos (EE.UU.) e Israel, que busca evitar a como dé lugar o al menos retrasar para cuando esté más preparada, la República Islámica de Irán aceptó abrir negociaciones con Washington sobre su programa nuclear, en lo que analistas ven como una forma de ganar tiempo porque, al final, todo llevaría a un enfrentamiento militar.

Las negociaciones son sospechosas para los analistas, porque antes EE.UU. ya atacó a Irán y a otros países mientras “negociaba” la paz.

Negociaciones

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, pidió abrir negociaciones con EE.UU. sobre su programa nuclear, después de que el presidente Donald Trump se mostró optimista sobre un acuerdo para evitar un ataque.

El escenario del encuentro en los próximos días entre EE.UU. e Irán sería Turquía.

Tras semanas de amenazas de “guerra regional” y movimientos de tropas, el pragmatismo gana terreno, afirman quienes ven un retroceso en ambas portes, sobre todo entre los iraníes.

Rusia zafa cuerpo

Además, la Duma Estatal (Congreso) de Rusia anunció que el país no enviará tropas para defender a Irán en caso de un enfrentamiento con EE.UU.

Rusia no tiene la obligación legal de entrar en guerra por Irán, indicó, lo que deja a este último solo con apoyo técnico y en armas.

En tanto, el líder supremo iraní, ayatolá Alí Jamenei, ratificó que Dios está al lado de su pueblo.

Factor Israel

EE.UU. también aceptó negociar porque estados del Golfo advirtieron que el programa de misiles de Irán aún puede causar daños significativos a intereses estadounidenses.

La propuesta de Washington es que Irán deje de enriquecer material nuclear y que, bajo supervisión, acabe con su programa de misiles que ve como amenaza contra Israel, país que promueve una opción militar.

Sin embargo, el portaaviones nuclear USS Lincoln se alejó del Golfo Pérsico para quedar fuera del alcance de los misiles antibuque iraníes.