Cuando la cifra de muertos bordea los dos mil y la de heridos superan los tres mil, en medio de tanta desolación y frustración, se han vivido momentos milagrosos que contrastan con tanta desgracia. Uno de ellos es el rescate de un bebé recién nacido y su madre, en La Guaira, la ciudad más golpeada por los terremotos del último miércoles.
Después de buscar durante 12 horas a la mujer y su bebé, los rescatistas escucharon la voz de la madre y el llanto de la criatura en lo profundo de un edificio de ocho pisos desplomado.
Eran Dayana Patiño y su bebé de 18 días. Estaban sepultados bajo los escombros y sin moverse, tanto que la madre no podía amamantar al niño. A la una de la mañana del viernes, luego de 32 horas atrapado, fue rescatado el bebé, que fue recibido por su padre que lloraba emocionado, mientras otros aplaudían. Una hora después liberaron a su mama. El video dio la vuelta al mundo en minutos.
Además, ayer rescatistas españoles lograron sacar a dos personas que habían permanecido casi 72 horas atrapadas bajo los escombros de un edificio destruido, también en La Guaira. Hubo mucha alegría en los dos rescates.
Otro sismo asusta
Unas horas después de que el gobierno revelara la cifra de 1430 muertos, 3238 heridos, así como 3142 familias damnificadas por el desastre, la tierra volvió a temblar. Un sismo de 4,8 sacudió la costa de Venezuela, y se pudo sentir en Caracas. Eran las 3:20 de la tarde de ayer y el pánico se desató nuevamente.
Además, La Guaira colapsó ayer por la llegada de mucha gente con ayuda humitaria y el pedido de maquinarias para remover los escombros, al punto de que los rescatistas pedían que la gente se aparte y guarde silencio para poder escuchar a los sobrevivientes bajo los escombros y así poder rescatarlos a tiempo.
Peruanos en acción
La brigada peruana, integrada por 40 bomberos y la perrita rescatista Kayra, ya se encuentra en la zona de emergencia para poner al servicio de la población afectada su experiencia y preparación. Ayer esperaban que se les asigne una zona para empezar con los trabajos.
El papa León XIV expresó ayer su solidaridad con Venezuela y pidió que “no falte” la ayuda de la comunidad internacional.




