Lo que ocurre en Líbano, atacado sin piedad por Israel, es una crisis humanitaria que el mundo observa en silencio.
Lo que ocurre en Líbano, atacado sin piedad por Israel, es una crisis humanitaria que el mundo observa en silencio.

Aunque el presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, celebró que el alto el fuego de dos semanas con los iraníes llevaría a “la paz mundial” y “la Edad de Oro de Oriente Próximo”, Irán alertó que la guerra se reanudaría porque Israel intensificó sus ataques sobre Líbano.

Israel continuó con sus ataques contra Líbano, incluida la capital Beirut, donde cientos de muertos y más de mil heridos es el saldo de sus bombas y misiles.

“Las condiciones del alto el fuego entre Irán y EE.UU. son claras y explícitas: EE.UU. debe elegir entre el alto el fuego o la continuación de la guerra a través de Israel. No puede tener ambas cosas”, recalcó el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, a raíz de los mortíferos ataques israelíes sobre Líbano.

Brutal ataque

Amnistía Internacional (AI) llamó a proteger a los civiles ante “la brutal escalada de los ataques israelíes” sobre Líbano de ayer, con 300 decesos y 1100 heridos (incluidos mujeres, niños, sanitarios y periodistas), en el día “más mortífero desde que comenzó” la guerra.

El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní confirmó que “mantiene el dedo en el gatillo” ante todo “error del enemigo” y que el acuerdo de tregua “no supone el fin de la guerra” porque se mantiene la “desconfianza total”.

Polvo

Trump celebró que “no habrá enriquecimiento de uranio en Irán” y EE.UU. trabajará en conjunto para “excavar y remover todo el polvo nuclear profundamente enterrado”.

“Muchos de los 15 puntos (que EE.UU. envió a Irán para la paz) ya han sido acordados”, recalcó, y amenazó con imponer “inmediatamente” aranceles de 50 % a los países que provean armas a Irán.

Es una “tregua frágil”, confesó el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, al no descartar nuevos ataques.