Son alrededor de 175 carpas las que se han instalado en la plaza madrileña de la Puerta del Sol.
Son alrededor de 175 carpas las que se han instalado en la plaza madrileña de la Puerta del Sol.

La conmoción social causada por el desahucio de Maricarmen Abascal (87) en Madrid, a quien los dueños de su casa sacaron a la calle, fue la gota que colmó el vaso y ha llevado a cientos de personas a acampar en la Puerta del Sol, donde pasaron su segunda noche en protesta por la crisis de la vivienda.

En la plaza madrileña de la Puerta del Sol, carpas se han instalado y la gente pasa ahí el día y hasta las noches mientras se espera que el gobierno del presidente Pedro Sánchez (PSOE) apruebe un prometido decreto para afrontar el caso de los elevados alquileres (rentas) que se cobra a los españoles.

Los manifestantes aseguran que no soportan más por los altos alquileres que se cobran y advirtieron que “o cae el rentismo o cae el Gobierno” que trabaja para emitir un decreto que afronte el problema.

Descontento

La chispa que encendió el descontento social fue el dramático desalojo de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años con discapacidad que fue expulsada en camilla de su piso en el centro de Madrid tras vivir en él durante siete décadas.

Un fondo de inversión adquirió el inmueble y pretendía elevarle el alquiler mensual de 500 a 2650 euros, un incremento del 275 % totalmente inasumible para su pensión.

Ese caso conmocionó al país y se convirtió en el símbolo de la especulación inmobiliaria que la mayoría del país rechaza.

Reclamos

Los manifestantes, que han montado más de 175 carpas en la plaza, exigen cambios estructurales inmediatos en la legislación.

Un pedido son contratos de alquiler indefinidos para evitar la expulsión constante de inquilinos.

Otro es la suspensión total de los desahucios sin una alternativa habitacional digna y garantizada.

También piden bajar los precios de las rentas por ley y la prohibición de la compra de inmuebles con fines puramente especulativos por parte de fondos buitre.