Después de un proceso de crianza que abordó la incubación, el crecimiento y la adaptación de los escualos, todo dirigido por conservacionistas, jóvenes tiburones leopardo del Indo-Pacífico fueron deslizados hacia las aguas azules de la isla Maiton, en el sur de Tailandia.
Estos tiburones, que son dóciles con los humanos y solo comen pequeños peces, son liberados en los esfuerzos del país por “regresar a la vida silvestre” a esta especie en peligro de extinción.
Proyecto
Tailandia puso en marcha un ambicioso proyecto de conservación para reintroducir al tiburón leopardo indo-pacífico en su hábitat natural, luego de que la especie prácticamente desapareciera de la región por la pesca excesiva y la pérdida de ecosistemas marinos. Durante años, estos tiburones sobrevivieron principalmente en acuarios, mientras sus poblaciones silvestres colapsaban y dejaban de ser una imagen común para buzos y turistas.
ADN
El plan consiste en criar a los tiburones en cautiverio y someterlos a un proceso de preparación antes de liberarlos al mar. Los ejemplares pasan meses en corrales marinos instalados cerca de la costa, donde se adaptan a las corrientes, aprenden a alimentarse por sí mismos y se acostumbran a condiciones reales del océano. Antes de su liberación definitiva, veterinarios marinos realizan revisiones médicas completas, toman muestras de ADN y colocan dispositivos de rastreo acústico para monitorear su comportamiento y supervivencia.




