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Los padres que tienen un hijo sentirán cómo el pequeño a la edad de 4 o 5 años comienza a pedir tener un hermanito, pero cuando lo tienen comienzan las peleas. Y es que esto es algo muy común entre hermanos, pero los padres deben intervenir para evitar que pasen a mayores.


Si los padres y la escuela educan de manera adecuada a los niños, las situaciones de violencia se reducirán al mínimo entre los hermanos. Aquí cinco consejos para evitar que estas sucedan:

 

1. Enséñales a compartir. No hay nada más importante que los niños sepan conocer que existen diferencias y que los gustos son dispares. Enséñales a compartir los juguetes y alternar juegos.

2. Dales tiempo y amor por igual. Es importante que los padres compartan tiempo con sus hijos y que le dediquen un periodo especial a cada uno. Hazles saber que es su momento, pero también que pronto será el de su hermano o hermana.

3. Predica con el ejemplo. Si tú le pides a tus hijos que no peleen con sus hermanos, no puedes discutir con su madre frente a ellos. El ejemplo de los padres siempre será imitado por los menores.

4. Enséñales buenos modales. Pedir por favor y dar las gracias son la clave de muchas cosas en la vida. Puede parecer insignificante, pero esto juega un rol fundamental en las peleas que inician cuando alguien toma algo si pedirlo antes.

5. No los etiquetes. Decir que uno es contestón o el otro cariñoso solo traerá más problemas. Cada uno de tus hijos tiene una amplia personalidad que debe ser reforzada hacia lo positivo y alejada de lo negativo con tu ayuda.