Tocarse los pechos y estudiarlos correctamente es el método más recomendado por especialistas para detectar a tiempo el . Encontrar una anomalía o cambio significativo en los pechos puede salvar su vida.

Esta exploración debe realizarse una vez al mes a partir de los 20 años, después de transcurrida la semana del inicio de la regla. No toma más de cinco minutos y puede hacerlo en la comodidad de su cama, sofá o antes de tomarse una ducha. Luego, siga los siguientes pasos:

1. Frente a un espejo y con los brazos abajo, observe sus pechos y preste atención si nota algún cambio en su forma o tamaño.

2. Después, alce los brazos por detrás de la nuca y continue observando sus mamas. Busque bultos, enrojecimiento o alteraciones en la piel.

3. Parada o echada, palpe sus pechos y axilas. Use los tres dedos medios de la mano, juntos y planos.

4. Los movimientos deben ser en espiral, vertical y desplazando la mano desde el pezón hasta la periferia de la mama. Haga lo mismo con ambos pechos.

5. Presione suavemente los pezones, verificando si hay algún tipo de secreción. No es necesario emplear tanta fuerza.

¿Qué hacer si detecta algún bulto?

Recuerde que la mama no es un tejido uniforme y está compuesta por grasa que hace que su forma sea irregular. Sin embargo, es mejor prevenir y realizarse un estudio para salir de dudas. Si nota algo extraño en sus pechos o axila, no le reste importancia y acuda inmediatamente a un médico.