Le gustan los peinados raros
Le gustan los peinados raros

Babel (37, San Isidro). Doctora, estoy pensando en dejar a mi enamorado porque ya no soporto su fetiche. Lo conocí de casualidad en un evento de mi trabajo. Soy estilista y no es común que los varones asistan a ese tipo de actividades, por eso me llamó la atención. Se acercó, conversamos un poco e intercambiamos números. Poco después, nos convertimos en amigos muy íntimos por WhatsApp. Todo pasaba de manera virtual y comenzamos una extraña relación, estaba muy interesado en mi trabajo.

No fue hasta que empezamos a salir en persona que me percaté que algo extraño pasaba con él. Noté que tenía una especie de fijación con el cuero cabelludo de los demás. Siempre me manda cumplidos por el peinado que llevo día a día, además lo acaricia mucho y en la intimidad quiere que mi melena caiga sobre su cara. Le gusta jalarla y morderla, eso lo excita. El problema es que su fetiche sale de nuestra intimidad y hemos tenido problemas por eso. A veces cuando vamos por la calle y ve un peinado raro, corre e intenta acariciarlo, lo que le ha valido gritos, insultos e incluso golpes; eso me avergüenza y he pensado varias veces en dejarlo. A pesar de su fetiche, es una de las personas más especiales que he conocido y me gustaría que la relación llegue a buen puerto. El otro día tuve un incidente al plancharme el cabello y me dispuse a cortarlo. Se enfureció cuando me vio con un nuevo estilo y no me habló por dos semanas. Luego, me pidió disculpas y seguimos juntos. A pesar de todo, últimamente lo siento lejano, no sé qué hacer, doctora. Ayúdeme, por favor.