Me he enamorado de una mujer mayor
Me he enamorado de una mujer mayor

ÁNGEL (24, Surquillo). Mi caso es diferente a otras vivencias que he leído. Resulta que me he enamorado de una señora mayor, que incluso me dobla la edad, y mis familiares piensan que estoy loco o tengo algún interés económico en la relación. Sin embargo, no hay nada de eso y lo mío es atracción pura.


Ya de pequeño me gustaron las personas mayores. Como es obvio, mi primera ilusión fue mi profesora en el colegio y después, ya en la universidad buscaba siempre a las chicas de más edad para pasarla bien.


Y trabajando, pues, estando a cargo de los clientes en la empresa, conocí a Gloria y literalmente, tras verla, quedé en la gloria con su maravillosa belleza.
Cuando la invité a salir por primera vez ella pensó que era cosa de negocios o que le estaba tomando el pelo. El hecho de que estaba divorciada me animó a cortejarla y así la hemos pasado bien en el cine, la playa o paseando por las calles de Miraflores.


Yo no necesito, en realidad, ningún favor económico de ella. Tan solo mi sueldo en la empresa es mucho mayor que lo que ella consigue con sus ventas y además, presto consultoría a agentes y otras entidades que me permiten vivivir sobradamente. Y eso es lo que más extraña a mis familiares.


No entienden que Gloria me gusta mucho, que es linda, cariñosa, agradable, serena como un lago. Cuando la hice mía por primera vez, me sentí en las nubes y aunque ella me dijo estar decepcionada de los hombres, yo la hice delirar hasta despeinarla.
Yo soy muy feliz a su lado y Gloria, aunque todavía desconfiada, empieza a sentir mi verdadero amor hacia ella.