Me he vuelto loco por mi cuñada
Me he vuelto loco por mi cuñada

ESTEBAN (35, Surco). Amo demasiado a mi cuñada. Me he vuelto loco por ella. La deseo, quisiera hacerla mía, comérmela de pies a cabeza y disfrutar de todos sus encantos que, en honor de la verdad, tiene en demasía.
Es una mujer voluptuosa mi cuñada. Siempre le tuve envidia a mi hermano, celos, de haber encontrado, seducido y llevado al altar a una mujer tan bella, con tanto que ofrecer y, sobre todo, angelical, muy sensual y súper considerada.
Desde que la conocí me deslumbró y empecé a desearla. Me encantan su mirada, sus curvas, sus piernotas y todo lo que ella tiene. Sin embargo, no puedo nada más que soñarla entre mis brazos porque le pertenece ni más ni menos que a mi propio hermano.
Ella me ha vuelto loco. Me tiene obsesionado. Mis sueños le pertenecen. Mis pensamientos son suyos y no puedo desarrollar con tranquilidad mi trabajo.
Lo peor es que mi hermano y mi cuñada viven en la misma quinta que yo. Ellos alquilaron un departamento a dos puertas de donde habito y no solo los veo pasar, sino que siempre me visitan y no puedo más que fijarme en mi cuñadita, en todos sus mágicos encantos, en su belleza infinita y sus curvas multiplicadas.
No sé qué hacer, doctora. Me temo que un día de estos cometeré una locura porque ella es demasiado bella, me deslumbran sus cabellos negros azabache, sus ojos pícaros y, sobre todo, su cuerpo. Quisiera descubrir sus secretos en una noche de pasión, de desenfreno y de hasta de vehemencia, porque ella me vuelve como un salvaje, ansioso de devorar a su presa.
He tratado de distraerme en otras cosas, incluso viajé a provincia para tratar de despejarme, pero siempre encuentro a mi cuñada en mis pensamientos, en cada esquina, en los rostros de las personas, en los cuerpos de las otras muchachas y en lo único que sueño, durante las noches, es en ella, en el divino instante que la poseo, tras conquistar sus curvas y todo su ser deslumbrante.