Cuando llegan las vacaciones, el auto se llena de mochilas, tablas, baldes y niños con ganas de aventura, pero en esta temporada también aumenta el tráfico y el caos vehicular. En ese contexto, Saida Jerí, jefa de Movilidad del Touring, comparte mandamientos sencillos que ayudan a que los engreídos viajen siempre bien cuidados.
RESPONSABLES. En cada salida, todos los ocupantes del vehículo deben ir asegurados sin excepción. El cinturón no depende de la distancia ni del tiempo del trayecto, ni siquiera en los asientos de atrás. Usarlo puede reducir casi a la mitad la probabilidad de morir en un choque.
SILLAS. Las sillas infantiles certificadas y acordes a la edad, peso y talla son mucho más que accesorios. Cuando se usan bien, pueden reducir hasta en más de 70 % el riesgo de lesiones en un choque en comparación con viajar solo con el cinturón.
CINTURON. Cuando los niños ya usan cinturón, este debe colocarse correctamente, pasando por el hombro y la cadera. Un cinturón mal puesto no protege como debería y puede causar lesiones. La diferencia entre llevarlo bien o mal puede sentirse recién cuando ya es demasiado tarde.
BRAZOS. Viajar con niños en brazos genera una falsa sensación de seguridad. En una colisión, ningún adulto puede sostener el peso de un niño en movimiento. El impacto lo lanza hacia adelante y el riesgo de lesiones graves aumenta de forma dramática.
PLAN. Un viaje seguro empieza antes de encender el motor. Revisar la ruta, considerar el tráfico y planear pausas cada dos horas ayuda a reducir el cansancio y los errores al volante. Conducir apurado suele costar más de lo que ahorra.
CLIMA. La lluvia, la neblina o el tráfico pesado piden conducir con más cuidado. Reducir la velocidad y aumentar la distancia con otros vehículos es vital para reaccionar mejor. Adaptarse al entorno es una forma directa de proteger a quienes van a bordo.
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