Imagen
Imagen

Una creencia muy extendida, aunque falsa y peligrosa, es que hacer ejercicios justo después de comer ayuda a quemar las grasas de manera más eficiente y, por tanto, adelgazar más rápido. Aquí te explicalmos las razones por las que no debes ejercitarte después de ingerir alimentos.

Digestión. Al terminar de comer, los alimentos todavía se encuentra en el estómago, las calorías no han sido absorvidas por el organismo y, en consecuencia, no pueden ser eliminadas.

Es riesgoso. Ejercitarse después de una comida dificulta la digestión, pues disminuye la cantidad de sangre que llega al aparato digestivo. En casos extremos, puede producir desmayos, maréos e interrupciones en la digestión.

Complicaciones. Sin duda, practicar algún deporte después de comer solo trae más complicaciones que beneficios. Puede generar malestar general y quitarte las ganas de continuar ejercitándote.