La presencia del magnesio en el organismo es importante para la prevención de la muerte súbita o repentina, cuya incidencia aumenta en el mundo y que sorprende incluso a deportistas que no tenían antecedentes de enfermedades cardiovasculares o índice elevado de lípidos (grasas) en la sangre.
Cuando una persona joven o de edad media muere repentinamente y en la autopsia no se logra verificar un ataque al corazón, los médicos sospechan de una arritmia (ritmos cardíacos irregulares) fatal como causa de la muerte súbita.
La doctora Mildred Seeling, autora del libro El Factor Magnesio, sostiene que la causa de esta arritmia es el agotamiento crónico del magnesio en el cuerpo, tal como lo demuestran estudios clínicos realizados en seres humanos y animales.
Los músculos, tanto esqueléticos como los de los vasos sanguí-neos, necesitan magnesio para relajarse cuando se contraen y este mineral hace posible el restablecimiento del potasio perdido por la contracción.
Cuando las capas musculares de las arterias no pueden relajarse, se compromete el riego sanguíneo del cerebro o del corazón; o incluso el propio músculo del corazón puede quedar endurecido por falta de magnesio.
Una nutrición natural, rica en cereales integrales, variedad de verduras de hojas verdes y semillas oleaginosas proveen magnesio a la dieta.
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A prevenir la muerte súbita



