Cuando los niños juegan empiezan a sudar y si bien es cierto que la sudoración es un efecto natural y saludable, puesto que elimina las toxinas del cuerpo, es importante recordar que mantener el cuerpo húmedo implica un riesgo de que contraigan enfermedades respiratorias.
Desde resfríos hasta neumonía pueden afectarlos. Además, la excesiva sudoración obstruye sus poros corporales, produciéndoles picazón e irritabilidad, lo que les causa muchas molestias.
Para estos casos, los especialistas recomiendan aplicarles un talco con propiedades hipoalergénicas luego del baño. La manera correcta de hacerlo es esparciendo una cantidad moderada sobre la mano para luego dispersarla sobre el pecho, cuello y bajo los brazos del niño.
De esta manera, el niño no sólo sentirá la frescura del talco sino también el calor y amor de sus manos.
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La excesiva sudoración en niños



