Tarde o temprano los problemas se presentarán, lo importante es no pasarlos por alto y darles solución inmediata.
El tiempo es un arma de doble filo porque, según se aproveche, puede fortalecer una relación sentimental o deteriorarla hasta llegar a la separación. Rutina, resentimiento, infidelidad o problemas económicos son algunas dificultades que pueden empujar a una pareja a una crisis matrimonial.
Para el psicoterapeuta Manuel Saravia, director del Instituto Guestalt de Lima, cuando una pareja acumula situaciones inconclusas, no resuelve sus conflictos en el momento que se presentan, éstas terminan desencadenando una crisis. 'La cólera y el resentimiento hace que la pareja se vuelva rebelde, indiferente, y eso puede originar una lucha de poderes y llegar a la violencia física o psicológica'.
Saravia indica que una discusión no debe durar más de 45 minutos, si no hay arreglo lo mejor es dejarla para evitar llegar a la violencia. 'La palabra clave para superar las diferencias es la negociación, ambos tienen que ceder y sentirse bien con esa actitud', recomienda el especialista.
Como una forma de superar estos conflictos el Instituto Guestalt de Lima organiza la Escuela de Parejas, un espacio en que los participantes tendrán la oportunidad de tomar conciencia de su situación sentimental y juntos construir una nueva relación.



