La niñez y adolescencia son las etapas en las que se requieren más nutrientes y por ello se deben consumir alimentos de alta densidad nutricional como el pollo y el huevo, que cuentan con los elementos necesarios para asegurar el crecimiento, desarrollo y funcionamiento del organismo.
El huevo es el mejor aliado de las madres de familia a la hora de preparar una auténtica lonchera saludable, según refiere Sandra Wages, nutricionista del Instituto Latinoamericano del Huevo,. Además agrega que es una excelente fuente de proteínas para los niños en edad escolar.
'Contiene colina, un nutriente especialmente importante para el desarrollo del cerebro y la inteligencia del niño. Además, tiene zinc, elemento importante para el crecimiento y el buen funcionamiento del sistema inmunológico', explica.
Este alimento, considerado como una maravilla nutricional, también incluye vitaminas A, B1, B2, B3, biotina, B6, ácido fólico, B12, D, E y K, y minerales como el calcio, fósforo, magnesio, potasio, hierro, yodo y selenio.
Por su parte, el pollo también es una excelente alternativa para el refrigerio escolar. Gracias a su gran aceptación entre los niños, su versatilidad y valor nutricional, esta ave constituye una muy buena fuente de proteínas.
'La lonchera no es un reemplazo del desayuno ni del almuerzo, sino un refrigerio intermedio, cuyo objetivo es evitar que transcurran muchas horas desde la hora del desayuno hasta la hora del almuerzo, asegurando así un rendimiento óptimo en el centro educativo', finaliza.
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¡Que rico huevo!



