Imagen
Imagen

Sin duda alguna la chía se ha convertido en la sensación dentro del mundo de la nutrición. Cada vez más personas la consumen por sus increíbles propiedades, entre las cuales se le atribuye el bajar de peso y mejorar notablemente nuestra digestión. Sin embargo, como cualquier otro alimento existen contraindicaciones que uno debe tener en cuenta.

 

Primero ¿por qué es beneficioso? Se sabe por ejemplo que contiene ácidos grasos esenciales como el omega 3 y 6, encargados de mejorar el metabolismo y mantiene el equilibrio del colesterol y triglicéridos en sangre. En otra palabras facilita la absorción de nutrientes de los alimentos y previene enfermedades al corazón.

 

También es ideal para adelgazar. La chía dispone de un elevado porcentaje de fibra , absorbe mucha agua, lo que genera la sensación de saciedad y favorece la digestión. Con esto se da un estímulo cerebral que redunda en una disminución del apetito. Igualmente beneficia la eliminación de toxinas y otros residuos del organismo.

 

Su consumo ideal es remojándola en un vaso de agua media hora antes de comerlas. También puede ingerirse en forma de pastillas, cápsulas, harina y aceites. En tanto los pacientes medicados contra la hipertensión o cuya tensión tiende a ser baja es mejor que no la consuman pues la chía tiene la propiedad de reducir la presión sanguínea. Lo adecuado es consultar con un médico antes de consumirla.