Imagen
Imagen

Cuando un hijo viene al mundo, son muchas nuestras dudas sobre las condiciones que puede padecer típicas de sus primeros días de vida. Una de ellas es la grasa que cubre su cuerpo desde su nacimiento. Se denomina vérnix caseosa, y sirve para recubrir su pequeño cuerpo. Pero tranquila, mami, porque esto desaparece con el pasar de los días. 

Esta textura grasosa surge en el sexto y el noveno mes de embarazo, cubriendo al feto y haciéndose cada vez más fina cuando llega la hora de salir al mundo. Esta suele quedarse dos o tres días después del parto, dependiendo la condición del bebé. 

Su misión es la de actuar como una eficacísima barrera que cuida la piel del niño en la gestación y durante sus primeros días en el mundo. Así que ya lo sabes, cuando sientas que tu pequeño recién nacido tiene la piel aceitosa, no te alarmes y ¡disfruta  la hermosa experiencia de ser mamá!

Te puede interesar: