La llegada del coronavirus ha ocasionado que se establezcan nuevos hábitos como el uso constante de pantallas para el trabajo, estudio y entretenimiento. Esta situación ha generado que en un mediano o largo plazo se puedan ver algunas complicaciones en nuestra salud, especialmente en nuestros ojos al ser órganos delicados y expuestos.

Para Juan Carlos Corbera, especialista de Oftálmica Clínica de la Visión, el incremento de tiempo frente a dispositivos electrónicos y pantallas ha tenido como consecuencia un aumento en las atenciones oftalmológicas por fatiga visual y para evaluar posibles casos de defectos refractivos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los defectos refractivos son una de las principales causas de deterioro de la visión a nivel mundial. Dentro de ellos se encuentra la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y presbicia.

Efectos

La miopía es un defecto de refracción que genera visión borrosa de lejos. Al estar constantemente usando dispositivos electrónicos se fuerza más la visión cercana y eso produce el incremento de casos de miopía, sobre todo en edades temprana. “Estamos empezando a presenciar el inicio de una pandemia de miopía por el exceso de tiempo frente a pantallas. Por ello, se sugiere que, especialmente los niños, tomen descansos y que puedan salir a ambientes abiertos con todos los cuidados para que estimulen su visión de lejos”, precisó el Dr. Corbera.

A su vez, la hipermetropía es otro de los defectos refractivos que está causando molestias durante esta pandemia. Los niños suelen tener una hipermetropía latente, la cual no necesariamente debe ser corregida porque se compensa y desaparece con el crecimiento. Lo que se está observando en los últimos meses es que la hipermetropía latente está dando síntomas que antes no se veían con tanta frecuencia como dolor de cabeza, fatiga visual y debe ser tratado por un especialista oftalmólogo.

Tratamientos

El tratamiento más común es el uso constante de lentes correctores, los cuales se recomiendan que tengan filtros de protección como UV, capa anti reflejo, entre otros. Además, los anteojos cumplen una doble función, ya que actúan como barrera de protección contra el ingreso del coronavirus y mantienen la humedad del entorno ocular.

Asimismo, no se sugiere el uso de lentes de contacto durante la exposición a pantallas ya que puede incrementar los síntomas de sequedad ocular. Una novedosa alternativa para prevenir el incremento de la miopía en los niños, es el uso diario de gotas de Atropina en dosis muy bajas. Este fármaco tiene que ser recetado por el médico especialista.

A su vez, en mayores de 20 años se pueden emplear cirugías refractivas con láser como el LASIK o el PRK (queratectomía fotorrefractiva) que se encargan de corregir la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía, logrando que el paciente pueda llegar a tener una visión 20/20. Los nuevos protocolos de bioseguridad, como el aforo reducido, permiten realizar estas intervenciones con total seguridad.

Entre las recomendaciones brindadas por Juan Carlos Corbera para cuidar nuestra visión de posibles defectos refractivos está el descanso durante el uso de equipos electrónicos usando la técnica del 20-20-20 (cada 20 minutos se sugiere hacer una pausa de 20 segundos mirando a 20 pies de distancia). Además, es fundamental la visita de manera anual a un médico oftalmólogo el cual evaluará las variaciones en la medida y también la superficie ocular, la retina y la mácula.

OJO AL DATO

Finalmente, es importante destacar que los centros oftalmológicos especializados, están atendiendo siguiendo rigurosos protocolos de bioseguridad para cuidar la salud de los pacientes. Para agendar una atención presencial o teleconsulta pueden ingresar a y hacer clic en Oftálmica Online.

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