La conexión que Julián Zucchi tiene con el Perú nace mucho antes de su llegada al país con Parchís. A los 6 años estuvo grave en un hospital en Argentina y un médico peruano le salvó la vida. “Creo que algo me vinculó siempre con Perú, por algo la vida me trajo acá”.
Después de haber atravesado momentos difíciles en lo personal y laboral, Julián resurge de sus cenizas y se embarca en un proyecto que lo ha llevado a conocer y querer aún más al Perú y su música por medio de los cantantes “Flor Pucarina” y “El Picaflor de los Andes”.
- ¿Cómo surge la idea de traer a los escenarios a Flor Pucarina?
Mi socio es de Huancayo y me habla de Flor Pucarina. Viajamos a Pucará. Fui al cementerio, me enamoré de sus canciones, su historia. Era una apuesta, un riesgo porque es una inversión grande y tampoco existían precedentes de algo así. Lo presentamos en el complejo Santa Rosa y funcionó. Hoy estamos con toda una gira en muchas ciudades.
- ¿Por qué dices que Flor Pucarina te eligió?
Es algo que me dijo su ahijada Nilda cuando estábamos grabando. En ese entonces yo pasaba un momento muy delicado de mi vida, duro. Junto con Flor todo empezó a mejorar y yo dije, es la bendición de Flor Pucarina.

- ¿Te gusta la música andina peruana?
Sí, me encanta, tiene letras muy profundas. Hoy soy como medio fanático de esta música con todas sus variables. Parte de mí tiene el deseo de ver qué podemos aportar para seguir haciendo que el huaino siga creciendo.
- ¿Ahora te estás empapando con la música de “Picaflor de los Andes”, que es tu siguiente proyecto?
Sí, también. Lo de Picaflor fue loco también porque sin yo haber anunciado lo de Flor Pucarina, fui al cementerio al aniversario de fallecimiento de Flor, se me acercó un hombre, que era el marido de la hija de Picaflor, me dio su tarjeta. Hace un año empezamos conversaciones y por fin (se dio).
- ¿Y has practicado algunos pasos del huaino?
¡No me animo! (risas), sería una falta de respeto. En los shows, sobre todo en Juliaca, me regalaban vasos de cerveza, los tenía que tomar por respeto y ahí terminaba bailando (risas).
- ¿Estas producciones son las primeras que haces después de haber roto tus lazos de trabajo con Yiddá?
Grande, quizás sí, pero hice varias cosas. Después (de la separación de Yiddá) abrí Blend, que es una asociación con una productora Argentina. Con mi socio abrimos Vive producciones, dedicada netamente a estos conciertos.
- ¿Qué fue lo más difícil de volver a empezar?
Fue duro. El año pasado fue el momento más duro porque todos los aspectos de mi vida se vieron afectados, estaba con muchos problemas. Por muchos momentos pensé en tirar la toalla, en que no valía la pena muchas cosas. Hoy estoy orgulloso que en el momento más duro siempre me levanté y seguí. Ya estoy bien, en una muy buena etapa.
- ¿Julián, hace cuánto vives en el Perú?
La primera vez que viene a Perú fue en el año 98. Pero yo vivo en Perú 14 años.
- El Perú te ha dado de todo, bueno y malo...
La verdad que todo bueno. Si el año pasado me preguntabas, quizás te decía otra cosa. Pero hoy te puedo decir que es bueno lo que me dio. Tengo mis dos hijos, tengo trabajo, el cariño de la gente, todo bueno.
- ¿Y el amor?, ¿hay alguna persona?
Hoy estoy concentrado en muchas cosas que había perdido y las estoy recuperando. Hoy de nuevo tengo la dicha de vivir más momentos con mis hijos, de trabajar; mi vida se enfoca en eso y en cuidarme a mí. No estoy cerrado al amor, quizás algún día aparece una mujer y me enamore, pero no es algo que hoy ocupe un lugar en mi mente.
- ¿Con Yiddá las cosas ya están bien?
Sí. Creo que tuvieron que pasar ciertas cosas para que todos entendiéramos cuál es el camino correcto. Tomás y Maro son mucho más felices y todos estamos más tranquilos.
- ¿Vas a continuar con las presentaciones de “Flor Pucarina” a la par que preparas lo de “Picaflor de los Andes”?
Sí. Estoy trabajando en los dos. Los shows de Flor siguen y en simultáneo tengo todo lo que es hacer el show de Picaflor que es un desafío. Por eso te digo que estoy trabajando mucho, y con mis hijos, y no tengo mucho tiempo para otras cosas. Estoy más tranquilo, disfrutando el momento después de la tormenta; disfrutando de la calma.
ALGO MÁS
“Picaflor de los Andes” volverá a la vida gracias a la inteligencia artificial en un show que se realizará el 17 de mayo en el Complejo Santa Rosa.
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