Con los autores materiales y testigos del asesinato del estilista de las estrellas, Marco Antonio Gallego (43), este miércoles 14 de octubre el Poder Judicial reconstruirá el cruel homicidio que conmocionó a la farándula a inicios del pasado mes de julio.
La diligencia judicial fue programada por el titular del 46° Juzgado Penal de Lima, Luis Quispe Choque, para las nueve de la noche en la residencia de San Isidro, donde se encontró el cuerpo del peluquero. Hasta allí serán trasladados desde el penal de máxima seguridad Miguel Castro Castro, Jorge Glenni Ponce, Miguel Angel Velásquez Zarazú y Jordan Pacheco Huamanchumo, supuestos autores materiales del asesinato, cuyo móvil del crimen, según han declarado, era robar las pertenencias al afamado empresario de la belleza.
De la reconstrucción también se notificó a la ex pareja del extinto estilista, Raúl Francis Bravo Reyes, quien deberá indicar que en circunstancias encontró el cuerpo sin vida del afamado peluquero, dado que fue uno de los primeros en llegar a la escena y reconocerlo. Bravo Reyes tenía una copia de la llave de la casa de San Isidro de Marco Antonio.
El querido estilista fue hallado muerto en su casa el pasado 10 de julio, su cuerpo estaba recostado en el sofá de la sala, tenía las manos y los pies atados con un cable de computadora y una bolsa negra cubría su cabeza. Estaba con el torso desnudo, un jeans azul y medias negras.
De acuerdo con las pericias forenses, Marco Antonio murió por asfixia y su cuerpo previamente fue torturado por sus verdugos. Prueba de ello son los fuertes golpes y cortes que presentó el cadáver en todo el cuerpo.
La casa estaba de cabeza, los cajones habían sido rebuscados y se hallaron botellas vacías de licor. No se encontró dinero en efectivo, por lo que la PNP barajó de inmediato el móvil del robo como primera hipótesis. Sin embargo, el hurto habría sido perpetrado por alguien conocido, pues la cerradura de la puerta principal no fue forzada, sino hasta el ingreso de sus familiares, lo cual dio pistas para saber que los asesinos eran del entorno de la víctima.