La venezolana Yurmelys Mendoza (23) "Yur" cayó en Cañete y fue llevada a la sede de la Dirincri en Lima.
La venezolana Yurmelys Mendoza (23) "Yur" cayó en Cañete y fue llevada a la sede de la Dirincri en Lima.

La Policía capturó a la venezolana Yurmelys Eglee Mendoza Torrealba (23) “Yur”, integrante de la banda criminal “El Hampa de los Piratas”, que secuestró y asesinó al repartidor de delivery Fares Junior Alberto Soto Wong (27), en agosto de 2025.

“Todo indica que el destino final era asesinarlo; el móvil real aún se investiga”, indicó el jefe de la Divise, coronel PNP Jorge Carpio.

Los otros dos secuestradores, los venezolanos Juan Daniel Linarez Rodríguez (21) “Dani” y Andri Matute Tovar (25) “Matute”, cabecilla de la organización, fugaron del país y se encuentran en Chile y Venezuela, respectivamente.

Los criminales venezolanos Juan Daniel Linarez Rodríguez (21) "Dani" y Andri Matute Tovar (25) "Matute", cabecilla de la organización, fugaron del país y se encuentran en Chile y Venezuela, respectivamente.
Los criminales venezolanos Juan Daniel Linarez Rodríguez (21) "Dani" y Andri Matute Tovar (25) "Matute", cabecilla de la organización, fugaron del país y se encuentran en Chile y Venezuela, respectivamente.

Caso criminal

A la venezolana Yurmelys Eglee Mendoza Torrealba se le detuvo en Cañete, en el sur de Lima, y se la trajo a la sede de la Dirincri en la avenida España para continuar con las investigaciones.

El 29 de agosto de 2025 se denunció el secuestro del peruano Fares Soto Wong, por quien hampones exigían S/100 mil a cambio de su liberación.

El hombre fue trasladado a la fuerza hasta la urbanización Manuel Scorza, en San Juan de Miraflores, donde a balazos sicarios acabaron con su vida.

Fares Soto fue torturado y un fuerte golpe en la cabeza le causó la muerte.

Mujer está metida

Las pesquisas de la División de Secuestros (Divise) de la Policía determinaron que la venezolana Yurmelys Eglee Mendoza Torrealba alquiló la habitación donde la víctima permaneció cautiva, facilitó su cuenta bancaria para transferir dinero de la cuenta del agraviado y vigiló el cautiverio del joven.

Además, los secuestradores enviaron a la familia una cuenta bancaria a nombre de Jesús Acevedo Chacón, un delincuente asesinado meses antes en Cerro Azul, lo que evidencia el uso de identidades y cuentas vinculadas al crimen organizado.