Un ajuste de cuentas, es la hipótesis principal que maneja la Policía sobre el crimen de Antony Luis Germán García Quispe (20) “Tony”, ocurrido frente al Mall Aventura Plaza del Callao, el pasado miércoles en la tarde.
Los sicarios lo atacaron a sangre fría, en pleno estado de emergencia y no se robaron ninguna pertenencia de la víctima. Estaba con su hermano, pero fueron directamente a él. Además, los agentes constataron que el acribillado no tenía oficio conocido, pero sí antecedentes por robo agravado, microcomercialización de droga y robo a mano armada.
Aquella tarde, “Tony” falleció camino al hospital Daniel Alcides Carrión. Los paramédicos que lo acompañaban poco pudieron hacer para salvarle la vida.
Por las características del crimen, la Policía cree que otros sujetos lo mandaron matar por alguna “arruga” entre delincuentes.
HERMANO se salvó. Cuando fue atacado a tiros, “Tony” estaba acompañado de un hermano, era las 3 y 20 de la tarde y estaba en el exterior del block D, lote 7 de la urbanización Pedro Ruiz Gallo, frente al centro comercial mencionado líneas arriba, dijo la Policía. De acuerdo a testigos, estaba en una moto.
En ese momento, de acuerdo a la información policial, varios desconocidos descendieron de un vehículo de color negro y, en pocos segundos, desataron una lluvia de balas sobre “Tony”. “Fueron cuatro disparos los que acabaron con la vida del joven. Le cayeron en el abdómen, el pecho y la mano derecha. El hemano que estaba con él salió ileso”, detalló un agente.

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