La Comisión de Fiscalización del Congreso abrió una indagación por la reunión no registrada del presidente José Jerí con un empresario chino, en un chifa al que llegó encapuchado y con un morral, aunque evitó citarlo para responder preguntas.
No se prevé ninguna sanción, menos vacarlo como se pretende, ya que Fuerza Popular más bien salió a blindarlos, como antes hizo tantas veces con Dina Boluarte.
“Le gusta el chifa, pues, déjenlo”, sería “absurdo” vacarlo, recalcó el presidente del Congreso, el fujimorista Fernando Rospigliosi.
Mediante un oficio, el titular del referido grupo de trabajo, Elvis Vergara, solicitó al mandatario que entregue con urgencia información respecto a los temas tratados en la cita y el motivo por el que se omitió consignar a la reunión con el empresario Zhihua Yang en su calendario de actividades oficiales.
En tanto, el congresista Jaime Quito solicitó a la Comisión de Ética que se cite al presidente Jerí, en su calidad de parlamentario que ejerce la jefatura de Estado, para que dé cuentas sobre la reunión y responda ante el país.
Moral dudosa
Jerí, quien no registró la cita para según el “cenar” y actividades “culturales”, afrontará además una eventual moción de vacancia para la que el congresista Segundo Montalvo busca firmas.
Montalvo advirtió “incapacidad moral” del presidente que, como sus antecesores Pedro Castillo (caso Sarratea) y Dina Boluarte (caso condominios de Asia), hizo visitas clandestinas fuera de agenda con fines por determinar.
El congresista de Somos Perú, Héctor Valer, anunció que su bancada abriría un proceso disciplinario a Jerí por su reunión no registrada, pero ayer mismo el presidente pidió licencia y anoche se dejó en nada “disciplinarlo”.




