Los F-16 nos "engancharán" por décadas a depender de Estados Unidos para darnos o no repuestos en el futuro, según el concepto que tenga del gobierno que Perú haya elegido.
Los F-16 nos "engancharán" por décadas a depender de Estados Unidos para darnos o no repuestos en el futuro, según el concepto que tenga del gobierno que Perú haya elegido.

El Gobierno de José Jerí desea que Perú compre cazas estadounidenses F-16 Block 70, pero elegir entre ellos y los Gripen suecos y los Rafale franceses, que son los otros bajo evaluación, depende de la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas (ACFFAA), advirtió el premier Ernesto Álvarez.

Es decir, el Gobierno desea cerrar el contrato con la administración de Donald Trump, mas los militares, que hacen la evaluación de las aeronaves bajo escrutinio, son quienes tienen que pronunciarse.

Deseo del Gobierno

“Nos inclinamos, pero el gobierno no decide. Porque la decisión, de acuerdo con los principios de contratación, están regidos en este caso, en última instancia, por la central de contrataciones (Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas)”, señaló el primer ministro Ernesto Álvarez.

Las declaraciones de Álvarez confirman que en Palacio de Gobierno hay una preferencia por el F-16 Block 70, con la finalidad de encajar con la propuesta de un acuerdo estratégico planteado por el presidente Donald Trump (la “Doctrina Donroe”). Sin embargo, resaltó que la elección del modelo de aeronave de guerra corresponde a la ACFFAA.

¿Es buena opción?

Los F-16 Block 70 son los más nuevos de ese modelo, son aparatos probados con éxito en combate, no son malos aviones, pero la desventaja es que se trata de la última evolución de ese caza de combate que entró en funciones en 1976. Se trata, pues, de un aparato viejo que ha sido “modernizado” desde entonces hasta llegar a su techo, hoy. Y que no mejorará más. Por eso, el F-35 sí sería una opción con proyección, pero Estados Unidos no lo venderá al Perú, quizá a Chile sí en pocos años.

El F-16 ya ni sirve para Estados Unidos y sí se usa en otros países. Se trata de un avión de 4ta generación, cuando hoy ya hay aparatos de 4.5 y 5 generación.

¿Problemas?

De comprarlos Perú, no solo se sujetará a las autorizaciones de Washington para determinadas operaciones, sino también a su disposición a darle repuestos y mantenimiento de acuerdo a la aprobación o no de los próximos gobiernos del Perú.

Además, Chile opera decenas de F-16 y es un aliado fiable de Estados Unidos, por lo que Perú tendría los mismos aviones que los chilenos, lo que estratégicamente no es conveniente si a eso además se añade que los de Santiago tienen notable experiencia en esas aeronaves.