Los plantones y bulliciosas protestas frente a la sede del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), en Jesús María, y la casa del presidente del referido ente electoral Roberto Burneo, en San Isidro, han sido calificados de “conductas inaceptables en un Estado de derecho que constituyen un intento de presión indebida que vulnera la institucionalidad democrática”.
Así fue la respuesta del JNE tras las manifestaciones de los seguidores y simpatizantes del candidato presidencial Rafael López Aliaga la noche del jueves, que algunos políticos han calificado de “acoso” contras las autoridades electorales, contra quienes lanzaron amenazas.
El derecho ciudadano a manifestarse “no ampara actos de intimidación ni de amenazas” en contra de los funcionarios, precisa el comunicado del JNE.
“Cualquier acción que pretenda coaccionar decisiones o afectar la independencia de la función jurisdiccional será rechazada con firmeza y puesta en conocimiento de las autoridades competentes para las acciones que correspondan”, añade.
Reclamos por “fraude”
Los manifestantes exigían elecciones complementarias o declarar nulo todo el proceso electoral por las irregularidades cometidas el 12 de abril durante las elecciones generales.
“No al fraude”, gritaban algunos portando ollas y cucharones, mientras contingentes policiales controlaban el orden.
Sin embargo, el constitucionalista Natale Amprimo calificó de “impecable” la resolución del JNE de rechazar realizar elecciones complementarias como exige Renovación Popular.
“Yo creo que la resolución del JNE es impecable, porque las elecciones complementarias están contempladas en nuestra legislación solamente para elecciones subnacionales”, declaró Amprimo en Canal N.




