Además de las siete mociones de censura contra José Jerí, se pidió incluir este martes el debate de la moción para vacarlo por permanente incapacidad moral, con lo que, por uno u otro lado, perdería la jefatura de Estado que hoy ejerce como encargado en su condición de presidente del Congreso al vacarse a Dina Boluarte.
Aunque Fuerza Popular sigue apoyando a Jerí para que continúe en el poder a pesar de los escándalos que rodean a su gestión, ello no es suficiente para que se confíe. Eso porque ya le pasó a Dina Boluarte, quien aupada a la Presidencia con votos de Fuerza Popular, al final, cuando ya no se le necesitó, acabó vacada.
¿Se tambalea?
Solo con apoyo de Fuerza Popular y Somos Perú, que buscan mantenerlo hasta julio, Jerí se tambalea en el cargo, aunque el ministro de Salud, Luis Quiroz, juró que “el Gabinete está más sólido que nunca” y el premier Ernesto Álvarez descartó su renuncia y lo respaldó.
Incluso, el premier Álvarez aconsejó a Jerí que no acuda a defenderse a la sesión extraordinaria del Pleno del Congreso.
A la par, el congresista Segundo Montalvo solicitó con urgencia al presidente interino del Congreso, Fernando Rospigliosi, la inclusión su moción de vacancia contra Jerí en la agenda de la sesión.
Caso
Con mayoría simple, aprobada la censura contra Jerí, este dejará de ser presidente del Congreso, con lo que perderá automáticamente el encargo de la Presidencia de la República derivado de su puesto congresal.
El jurista Alejandro Rospigliosi explicó que la censura solo exige mayoría simple de congresistas (no 87 votos como en la vacancia) y que no se incluye a quienes están de licencia, con lo que no se necesita ni 66 votos (mitad más uno del total de 130 legisladores) para censurar a Jerí y botarlo de Palacio.
A Jerí lo complican sus citas clandestinas con empresarios chinos (“Chifagate”) y presuntos tráficos de influencias con mujeres.




