Una tragedia enluta a la Fuerza Aérea del Perú. Cuatro tripulantes y once pasajeros, entre ellos siete menores de edad, que iban a bordo del helicóptero Mi-17 murieron tras la caída de la aeronave, que perdió contacto radial la tarde del domingo y estaba destinada a labores de rescate en la región de Arequipa, afectada por lluvias e inundaciones.

Tras una intensa labor de búsqueda, la FAP confirmó que hallaron la unidad en las proximidades de la localidad arequipeña de Chala Viejo, distrito de Chala, provincia de Caravelí, y, lamentablemente, no había ningún sobreviviente.

Al mando del helicóptero siniestrado iban el mayor Sergio Dannier Páucar Centurión, el alférez Luis Fernando Huertas Cárcamo y los suboficiales Kamila Chapi Anchapuri Jove y Leiner Aguirre Huamán.

Además, perdieron la vida el coronel FAP Javier Nole Gonzales (50), su esposa Ivis Rodriguez Romero y sus dos hijas adolescentes de 15 y 17 años. Otras víctimas fueron Elisa Bernal Paredes, Zoilas Fernández Medina, tres adolescentes de 14 años, y dos niños de 3 y 10 años.

Para determinar las causas del suceso, la FAP dispuso la activación de la Junta de Investigación de Accidentes. No obstante, según pobladores de la zona, el helicóptero sobrevolaba a una altura bastante baja y, luego, escucharon un fuerte estruendo.

Ante los cuestionamientos por la presencia de familiares de la miembros de la FAP en la aeronave, el general FAP César Mendiola aseguró que estaban autorizados pues se trataba de un vuelo de “acción cívica”.

MAL TIEMPO. Además de las víctimas de este accidente, Arequipa sumó ayer dos fallecidos a causa de las fuertes precipitaciones que se registran y están causando estragos. Se trata de un padre y su hijo adolescente, quienes fueron arrastrados por el fuerte caudal de una torrentera en el distrito de Cayma.

Por otro lado, las lluvias también han afectado el tránsito en la Panamericana Sur, donde un huaico bloqueó el kilómetro 337, a la altura del distrito de Ocucaje, en la región Ica. Vehículos de carga pesada, buses y otras unidades permanecen varados.

En ese contexto, cuando esperaba que se reestableciera el tránsito, Lisbeth Bravo Riveros, quien viajaba desde Puno hasta Lima, se descompensó en el peaje de Nasca. Aunque fue trasladada a un hospital cercano, no sobrevivió.

OJO AL DATO. Recién ayer los ministros de Vivienda, Transporte, Defensa y Agricultura llegaron ayer a Arequipa para tomar medidas.