Antes de cada misa, Dolly Castellano Rivera prepara el altar y hace sonar la campana de la capilla del Hogar Canevaro para convocar a sus compañeros. A sus 92 años, esta fiel lectora de diario OJO, al que ha seguido durante décadas, guarda ahora un deseo especial: conocer al papa León XIV y recibir su bendición durante su visita al Perú.

Su cariño por OJO viene de muchos años atrás. Dolly recuerda que salía temprano a comprar el diario para llevarlo a casa y compartirlo con sus hermanas y su cuñado. Incluso, durante una etapa de su vida, ayudó a vender ejemplares en un quiosco, por lo que ha sido testigo del paso de los años de este diario que hoy cumple 58 años.

Dolly llegó al Hogar Canevaro, administrado por la Beneficencia de Lima, en 2002, cuando tenía 68 años. Desde entonces, lejos de mantenerse al margen, buscó la manera de ayudar a los demás. Comenzó colaborando voluntariamente en el comedor, donde servía los platos y llevaba los alimentos a otros residentes.

Tiempo después asumió el cuidado de la capilla, una labor que mantiene hasta hoy. Antes de las celebraciones prepara con esmero el altar, toca la campana y acompaña al sacerdote durante la misa. Su constante disposición para colaborar ha hecho que el propio padre la considere su “mano derecha”.

Su historia comenzó mucho antes en La Victoria, donde vivió desde niña. Empezó a trabajar siendo muy joven en una librería, en una época en la que era menos frecuente ver a mujeres trabajando fuera del hogar. Dolly no tuvo hijos y creció junto a seis hermanos, cuatro de los cuales ya fallecieron.

En Canevaro encontró un hogar que hoy considera suyo. “Muy feliz, contenta. Nos atienden muy bien, nos cuidan y cualquier cosa que yo tengo me atienden”, cuenta. Y aunque los años han avanzado, procura mantenerse activa: hace ejercicios, participa de las actividades y todavía disfruta especialmente de bailar un vals.

Ahora hay una ilusión que la acompaña. Dolly sigue con atención las noticias sobre el papa León XIV y espera que el pontífice pueda visitar Canevaro durante su estadía en el país. Para ella, poder verlo de cerca tendría un significado especial.

“Tengo mucha ilusión de que visite Canevaro y que nos dé su bendición”, expresa. Del Papa admira principalmente “su bondad” y su preocupación por los adultos mayores y los niños. También destaca su disposición para ayudar a quienes más lo necesitan.

Este 25 de agosto, Dolly celebró junto a decenas de sus compañeros el Día del Adulto Mayor y el 44.° aniversario del Hogar Canevaro, inaugurado el 27 de agosto de 1982. La jornada reunió a cerca de un centenar de residentes con una misa, música, canto, teatro y baile.

Actualmente, Canevaro alberga a cerca de 300 adultos mayores. Entre ellos está Dolly, que a sus 92 años sigue haciendo sonar la campana, colaborando con sus compañeros y conservando aquella costumbre de mantenerse informada que la convirtió en una fiel lectora de OJO. Ahora espera sumar un recuerdo más a su larga historia: conocer al papa León XIV y recibir personalmente su bendición.

JORNADA DE CELEBRACIÓN DEL 26 DE AGOSTO EN EL CANEVARO POR EL DÍA DEL ADULTO MAYOR

La jornada se inició con una misa en la capilla del hogar, que contó con la participación especial del coro de Mary Ascoy de Los Ascoy y Renato Elías. Este espacio de oración está a cargo de Dolly Castellanos, de 92 años, una de las residentes más queridas del Hogar Canevaro, quien se hizo conocida en redes sociales por expresar su deseo de conocer al papa León XIV durante su visita a Lima.