Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Rocío de 28 años, que nos escribe desde La Victoria.
Doctora Magaly, tengo un problema que jamás imaginé tener con mi novio. A mí me encanta bailar salsa. No soy profesional ni pretendo serlo, pero disfruto mucho cuando salgo a bailar con mis amigas o con él. El problema es que desde hace unos meses noto que a él ya no le gusta cómo bailo.
Primero, eran pequeños comentarios. Me decía que debía soltarme más, que tenía que marcar mejor los pasos o que debería practicar. Yo me reía porque pensaba que estaba jugando, pero poco a poco sus comentarios se volvieron más frecuentes. Ahora, cuando bailamos, siento que está pendiente de todo lo que hago y eso me ha quitado las ganas de disfrutar.
Hace unos días volvimos a discutir por lo mismo. Me dijo que, si quería seguir bailando salsa, tenía que esforzarme para hacerlo mejor. Entonces soltó una frase que todavía tengo en la cabeza. Me dijo que su expareja bailaba muy bien, que incluso había llevado clases y que después “la rompía en las discos”.
Desde ese día me siento insegura cada vez que bailo. Pienso que probablemente me compara con ella y que por eso empezó a criticarme. Lo peor es que antes bailaba sin preocuparme por si lo hacía bien o mal. Ahora, cuando estoy en una pista, me pregunto si él estará pensando que su ex lo hacía mejor. Debería hablar con él sobre esa comparación o sería mejor no darle más importancia? Me preocupa que esto termine afectando mi seguridad y también nuestra relación.
CONSEJO
Rocío, no permitas que una comparación te haga dudar de algo que disfrutas. Puedes escuchar las sugerencias de tu pareja si realmente quieres mejorar, pero bailar no debería convertirse en una prueba para agradarle. Expresa con claridad que su comentario te afectó y que no aceptarás comparaciones con su expareja. Si te quiere, tendrá que respetar tus gustos y entender que la pista de baile no es un concurso.




