Hasta el momento, ningún estudio clínico ha probado que el cannabis medicinal pueda tratar exitosamente a pacientes que padecen de la COVID-19 o aliviar los síntomas que se presentan durante la enfermedad. Sin embargo, según una investigación realizada en la Universidad de Lethbridge en Alberta, el coronavirus es una enfermedad que deja bastantes secuelas y efectos a largos plazo que podría contemplar el uso del cannabis medicinal como un complemento al tratamiento con la medicina occidental.

Por este motivo Cristina Leguía, médico con experiencia en la prescripción de cannabis medicinal, hizo énfasis en que este insumo solo debe aplicarse de manera racional e individualizada, de la mano con los tratamientos convencionales que promueve la medicina alopática, para las patologías en las que se ha probado un efecto positivo teniendo en consideración el riesgo y beneficio para cada paciente.

“El cannabis medicinal puede ser efectivo como una terapia adyuvante para aliviar síntomas en diversas enfermedades. Generalmente es complementario a un tratamiento de primera línea, o cuando el paciente ha fallado al tratamiento convencional. Esta alternativa debería funcionar como una herramienta más en el arsenal terapéutico y ser recetada cuando se considere conveniente según el perfil riesgo beneficio de cada paciente”, afirmó.

Entre los efectos que el covid-19 deja al largo plazo, el Cannabis medicinal podría usarse para el tratamiento de dolores crónicos y síntomas asociados como problemas del sueño, y ser un agente que mejore el estado de ánimo en una persona. Asimismo, cannabidiol o CBD, tiene un efecto neuroprotector que podría beneficiar potencialmente al sistema nervioso y prevenir enfermedades sujetas a ello.

Con el propósito de generar una convergencia terapéutica y aliviar distintos malestares, la cadena internacional de clínicas de cannabis medicinal Q2Clinic, con presencia en Punta del Este y liderada por Peter Grinspoon, médico especialista de Harvard, busca ampliar el uso de productos derivados del cannabidiol en la medicina convencional de forma pertinente en el Perú para aliviar distintos males.

Q2 es una clínica internacional Uruguaya con presencia en Perú, México y próximamente Ecuador. Junto con ellos, CBD Solutions ha abierto las puertas en el mercado peruano, donde hace 3 años se aprobó la ley que permite el uso del cannabis medicinal.

La clínica presta atención a los pacientes a través de consultas y les brinda como recomendación una serie de productos legales para complementar los tratamientos. En algunos casos, inclusive, se puede reemplazar los fármacos tradicionales con el cannabis medicinal.

La pandemia, según recalca Ignacio Sotomayor, CEO de Q2 Clinic y CBD Solutions, ha causado una serie de enfermedades mentales como la ansiedad y la depresión y el uso del cannabis medicinal puede convertirse en una solución para esas dolencias mentales. Asimismo, según destacó, los productos cannábicos no generan dependencia como puede suceder con fármacos tradicional.

“Son fórmulas magistrales que se preparan a cada paciente, según el tratamiento que lleva. Hay que recalcar que el tratamiento es específico para cada paciente. Hay que destacar, en ese sentido que el cannabis es un tratamiento paliativo para secuelas en el sistema nervioso, generadas a causa de la infección. Se está trayendo dos productos CBD, CBG y cápsulas de Zitum”, acotó Sotomayor a OJO.