¡Mucho cuidado con nuestros abuelitos! Las altas temperaturas pueden poner en grave riesgo la salud de los adultos mayores, especialmente de quienes superan los 70 años o padecen enfermedades crónicas, ya que están expuestos a un golpe de calor o una deshidratación severa.
La nutricionista geriátrica Ximena Chávez Alonso, del portal Salud en Casa, explicó que este grupo poblacional tiene dificultades particulares para enfrentar el calor. “Las personas mayores de 70 años sienten menos sed y pueden beber menos agua de la que necesitan”, advirtió.
A esto se suma que su organismo puede regular con menor eficacia la temperatura corporal y que algunos medicamentos o enfermedades aumentan el riesgo de deshidratación.
La situación requiere especial atención en quienes tienen demencia, dependencia o problemas para ingerir líquidos, pues podrían no pedir agua o necesitar ayuda para beber.
ALERTA. ¿Cómo saber si el calor les está pasando factura? Entre las primeras señales de alarma están el cansancio inusual, la debilidad, los mareos, el dolor de cabeza, las náuseas y los calambres.
También hay que prestar atención a la boca seca, la disminución de la orina, la sudoración abundante y el pulso acelerado.
Si un adulto mayor comienza a comportarse de manera extraña, se muestra confundido, tiene dificultades para hablar o caminar, se desmaya o convulsiona, podría estar sufriendo un golpe de calor y necesita atención de emergencia.
Para evitar que la situación llegue a ese extremo, los familiares deben ofrecer líquidos durante todo el día, sin esperar a que los abuelitos manifiesten sed. “Ofrecer líquidos en pequeñas cantidades y de forma frecuente es importante”, indicó Chávez Alonso.
La especialista recordó que la cantidad adecuada debe ajustarse a la condición de cada persona y a las indicaciones médicas, especialmente si sufre insuficiencia cardíaca o enfermedad renal y tiene restricciones de líquidos.
Otra medida fundamental es mantener la casa fresca y ventilada, cerrar cortinas cuando el sol golpea directamente y evitar que los adultos mayores salgan o realicen esfuerzos físicos durante las horas de más calor.
OLA DE CALOR. El Senamhi advirtió que Lima soportará temperaturas máximas de entre 24 °C y 32 °C hasta el miércoles 4 de noviembre, además de una mayor radiación ultravioleta por la escasa nubosidad. Estas condiciones obligan a reforzar la protección de las personas más vulnerables.
OJO AL DATO. La confusión repentina durante una jornada calurosa debe tratarse como una emergencia, según la especialista.




