Detrás de la drástica caída en la tasa de nacimientos, más mujeres están redefiniendo su identidad y cuestionando si la maternidad es realmente parte de su camino.
Detrás de la drástica caída en la tasa de nacimientos, más mujeres están redefiniendo su identidad y cuestionando si la maternidad es realmente parte de su camino.

La cigüeña sigue alejándose de los peruanos pues el número de nacimientos en el territorio nacional se mantiene a la baja por cuarto año consecutivo, según el Registro del Certificado de Nacido Vivo en Línea, del Ministerio de Salud (Minsa).

Durante el 2025, que recientemente acabó, se registraron 376,750 nacimientos, lo que significó una caída de 13,342 en comparación al 2024. Esta tendencia se reporta desde el 2022, año en el que hubo 466,046 alumbramientos.

En la mayoría de regiones hubo descenso, excepto en La Libertad, Loreto, Madre de Dios, Tumbes y Ucayali. Lima tuvo más de cinco mil nacimientos menos, mientras que Arequipa y Cajamarca, más de mil.

RAZONES. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el país, también se visualiza esta disminución en los nacimientos inscritos a través del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec).

“El descenso en el número de nacimientos refleja un cambio demográfico, posiblemente influenciado por la disminución en la disposición de las mujeres en convertirse en madres, la postergación de la maternidad o a factores como la educación o el mercado laboral”, refiere.

En esa línea, el doctor Luis Alberto Carpio Guzmán, especialista en Reproducción Humana del Instituto Nacional Materno Perinatal, señaló a OJO que hay una tendencia entre las parejas por no tener hijos o postergar la maternidad debido a que tienen otras expectativas.

“Antes, hace muchos años, las chicas salían del colegio y su expectativa era casarse y tener hijos, ahora ya no, quieren trabajar, estudiar, hacer maestrías y dejan de lado la maternidad”, explicó.

Esto va acorde con el aumento de mujeres que se convierten en madres entre los 30 a 59 años de edad mientras que se registra una baja entre aquellas que tienen entre 18 y 29 años.

A esto se suma, que las parejas ahora tienen menos de dos hijos o menos, refiere Carpio Guzmán, tendencia que seguirá en caída.

OJO AL DATO. En regiones de la selva, aún la tasa de fecundidad es alta, pero Lima Metropolitana presenta la más baja.