La Séptima Fiscalía de Familia de Lima Centro investiga a diez alumnos de quinto de secundaria del Liceo Naval Almirante Guise por la presunta agresión sexual a un compañero de 16 años. El fiscal Mariano de la Torre ordenó pericias médicas, tomar testimonios y realizar una entrevista en cámara Gesell a la víctima para evitar su revictimización.

El hecho ocurrió el 15 de septiembre en un bus escolar tras un torneo de futsal entre Surco y San Borja. La policía intervino a los diez menores dentro del colegio al día siguiente y los trasladó a la Comisaría de Familia. En paralelo, el Ministerio de la Mujer brindó apoyo legal y psicológico al estudiante y a su familia.

Ante la gravedad del caso, la presidenta Keiko Fujimori anunció que la administración del colegio pasará del Ministerio de Defensa al Ministerio de Educación (Minedu) y que la institución será declarada en reorganización. Como primera acción, la Marina de Guerra separó de sus cargos a la directora, una docente y al entrenador del equipo.

Para resguardar al menor afectado, la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana (DRELM) dispuso que los investigados reciban clases virtuales y revisa si existían alertas previas de bullying. Asimismo, las autoridades investigan a tres adultos que viajaban en el bus para evaluar su deber de supervisión.

Por su parte, padres de familia del centro educativo realizaron un plantón en los exteriores del colegio para exigir justicia y mayor seguridad. En tanto, a la salida de la dependencia policial de San Borja, un familiar de uno de los alumnos retenidos agredió y escupió a un equipo de prensa que cubría las diligencias.

En el plano legal, por tratarse de menores de edad, el proceso se tramita según el Código de los Niños y Adolescentes en el sistema penal juvenil. De comprobarse su responsabilidad, los infractores recibirían medidas socioeducativas que contemplan el internamiento en un centro especializado por un periodo de cuatro a seis años.

El caso refleja una problemática crítica en el sistema educativo nacional. Entre enero y agosto de 2026, la plataforma SíseVe del Minedu registró 11.805 reportes de violencia escolar en todo el país, de los cuales 8.156 correspondieron a agresiones entre alumnos, destacando un incremento del 35,4 % en denuncias de contenido sexual.

El registro oficial contabiliza también 3.649 casos de violencia ejercida por personal de los colegios hacia los estudiantes durante el mismo periodo. Estudios de la DRELM señalan además que el 36 % de los alumnos de secundaria en Lima Metropolitana requiere atención en salud mental debido a factores de acoso e inseguridad escolar.