El último sismo en Lima, alcanzó 5.4 grados, volvió a poner en jaque a miles de viviendas ubicadas en las partes vulnerables.

Inclusive, varias de ellas, según el reporte de Defensa Civil, resultaron gravemente afectadas en sus estructuras.

En un país sísmico como el Perú, Lima, la capital que alberga al tercio de la población, tiene un 70% de viviendas informales, por lo que son altamente vulnerables ante los sismos, advierte el ingeniero Miguel Estrada Mendoza, investigador del Centro Peruano Japonés de Investigaciones Sísmicas y Mitigación de Desastres.

El exerto detalla que en Lima hay alrededor de 1,8 millones de viviendas. De esta cifra, poco más de 1,2 millones son informales.

Esto no significa que todas colapsarían, precisa, pero sí es necesario evaluar las edificaciones para identificar cuáles deben ser reforzadas y así mitigar el daño ante un eventual sismo.

“Estamos viendo que la tipología constructiva es bastante similar a la de Turquía (...) donde en eventos pasados ocurrió un terremoto”, señaló.

Por su parte, el ingeniero civil Gilberto Apaza señaló que urge desde el Gobierno actualizar un nuevo mapa de riesgo en los distritos, a fin de ya no promover más la construcción informal.